sábado

¿Quien es Iván Ferreyra?


¿Quien es Iván Ferreyra?

 

IVÁN FERREYRA NACIÓ EN LA CARLOTA EN 1972 Y CRECIÓ EN CANALS. FUE VENDEDOR DE CESTOS DE BASURA, PIROTECNIA, LAPICERAS Y ESTUDIANTE CRÓNICO DE PUBLICIDAD. DESDE 1998 DIRIGE LA REVISTA SOCIOCULTURAL RECOVECOS. HA PUBLICADO EL RESENTIMIENTO (2005) Y EL HOMBRE QUE GANABA POR CANSANCIO (2007).

Le voy a hacer una nota a Iván Ferreyra, creo estar preparado, ya leí varias entrevistas sobre el, hace un tiempo que lo conozco personalmente, cuenta la historia que el iba a ser el editor de mi libro, pero no, esto fue imposible, al parecer tenemos una relación histérica de intereses.
Es inevitable entrevistarlo me provoca un estado de vigilia similar al de los gatos.

más de la entrevista haciendo click acá

¿Quien es Iván Ferreyra?


ENTREVISTA CON IVÁN FERREYRA/ 
“Veo zombies engordados con milanesas de soja”
iVÁN/Por: Juan Terranova. Iván Ferreyra es un narrador y agitador cultural cordobés. Máquina de sumar y confrontar, lanza en estos días el número dos de una revista de intervención directa bautizadaPolosecki, ciudad de culiados. Su última novela, Bambi es una indagación sobre la familia, como núcleo duro de la sociedad. Para fin de año prepara un libro de poemas titulado Diving Horses, inspirado en una mujer que se lanza con su caballo al agua desde una plataforma elevada doce metros por sobre el nivel del mar.


Más de la entrevista, hace click acá

miércoles

Eterno Minuto de Gloria

Antiplan Ediciones Primarias
(Activismo para Unicornios)

si imitas, cantas te pareces a alguien famoso o tenes alguna habilidad especial, 
esto no es para vos. 
Sólo si escribis poesía.
Antiplan presenta Tu minuto de gloria.

Te editamos tu primer libro y te convertimos en un escritor famoso.

GRATIS.

Nada es fácil, sólo hay mostrarle al mundo que tenés algo que decir.
Algo revolucionario. Llegó el tiempo de la poesía.

¿Cómo te sumas?

Un poema de diez lineas sobre la ciudad en que vivís.
Sólo Córdoba para empezar.
Sólo escritores que no hayan publicado NUNCA.
Sin jurados, sin inhibiciones. sólo actitud.
Acá ganan todos, los textos serán publicados en Antiplan.
En todos sus formatos. Sin edades sin sexos. solo escritores.
Con hambre.
El jurado es el lector.

Esto empieza ya y si Dios quiere no termina nunca.
Es palabra de Iván Ferreyra.
Una persona común y corriente.
Gerente de Eventos Eólicos


poemas, cartas bombas y deseos desmedidos
a antiplann@gmail.com

miércoles

Elegía por Tomás




“aquí se queda la clara
la entrañable transparencia
de tu querida presencia....
Carlos Puebla


¿cómo así Tomás?
¿cómo podrán los diamantes mañana
reflejar el sol
si faltan tus pupilas?

¿cómo aspirará la piedra
a su merecida ternura
si falta el ángulo certero de tu mirada?

¿cómo así?

hay esta noche un estupor de estrellas
hay un silencio de prismas
un tropel de geometrías extraviadas
faltas del recto mirar de tu conciencia

¿cómo concluir la limpieza
de los manantiales del amor
sin el brillo de tu abrazo?

¿cómo alojar una vez más
la palabra camarada
dentro de un apretón de manos?

llora la obsidiana la pérdida
de su mejor retrato
un hondo lamento de granitos impuros
se ahoga sobre el territorio de júbilo
donde los universales soles
construyen materiales inmortales

los ríos se detienen
las piedras se disuelven como redondos peces
que se asfixian sin el mar de tus ojos

¿cómo sin permiso tu preciso cuarzo atento
deposita en nuestro corazón arena
para que no se detenga
el reloj de este tiempo americano?

¿quién ahora va a alinear constelaciones
que escriban en el cielo de los hombres
las revoluciones que los dioses no pudieron?

quizás sepamos vivir sin la respuesta
o caigamos desde el alto andamio de la osadía
trepanando las razones del hambre absurdo
demoliendo la injusta manera de vivir en la tristeza

no es sencillo despedirte camarada
no es fácil perdonar al egoísmo esta noche
no es simple admitir demoras para el tiempo nuevo

sólo una gota tomamos de tu impetuoso río
y libres seremos porque libres nos quisiste
compañero para siempre
compañero sin la victoria nunca
compañero hasta la revolución nuestra
donde empiecen las respuestas


domingo

Hernán Tejerina despide a Tomás Barceló Cuesta




Compañer@s:
 
                          Solo pa q no olvidemos lo hijoeputa q en el fondo siempre es, la vida dejó que la muerte –su par esquizofrénico, su yo más verdadero- se llevara, hace un rato, a Tomás Barceló Cuesta.
 
    Si como yo, alguno de uds lo conocieron, entenderán en estas líneas mi sentimiento de ahora: impotencia, tristeza, bronca. Pa los otros, pa los q no tuvieron la dicha de pasar un rato con Tomás, sepan q hoy, en Córdoba, ha muerto un tipo dignísimo, de extraño brillo, un maximalista en una era de pigmeos q no reprimía ni su inteligencia ni su candor. Un tipo valiente al que cierta historia personal y cierto exquisito sentido de la ética le impedían tomar el atajo del cinismo. Yo voy a extrañar el azar q de tanto en tanto nos juntaba, su risa, sus conversaciones. La penúltima vez habíamos hablado de fotografiar Valparaíso, de visitar Potosí. Mueren con él la posibilidad de esos viajes. Lo sobrevivimos por estos lados, su compañera Irina, su hijta y numerosos amigos y compañeros. Lo sobreviven en Cuba la mitad de su mundo.
 
    Carajo Tomás, hermano, ¿cómo así? En medio de este frío, tan lejos del sol.
 
    No más. Estoy herido.
 
 
         Hernán T.

jueves

Curciento escribe poesía en moto



Hoy tomé fernet como para llenar un balde. Con amigos por supuesto. Cuando uno comparte, la felicidad es otra (anotá esa frase) Hablamos de la chica de Canals que se perdió. O que no llamó, mejor dicho. Siempre hay alguien que te espera. Espera que hagas algo. O nada. Pero que avises donde estás, si volvés. Para saber que te tiene. Alguien que no es del ambiente habló de un libro. Tan pero tan bien que nos quedamos callados. Esa promesa, esa realidad a veces es todo. El que quiera salvar el mundo que levante la mano. Bueno, ahora que se ponga este chaleco. Este poema, una mezcla horrorosa de tiempos verbales de estilos y corrientes no es otra cosa que la catarsis de un borracho. ¿te imaginás cuántos grados de alcohol están golpeando en mi cabeza? Enanos peinados con gel recordándome que debo volver a mi espíritu corporativo. Pero yo sigo aquí, con mi camisa violeta, mis mocasines con barro. Esperando que el teléfono suene y alguien me recuerde quien soy.

lunes

París By Night 13

Duerme la musa de Frusciante. El rostro cortado, las cejas desordenadas. -Tu veut que je part ? –llega de una fiesta. Sube los seis pisos y golpea la puerta. El pasillo está vacío. No se ve a nadie a pesar que hay mas habitantes en este último piso que en el resto del edificio. Hay ruidos, la respiración de un animal, escondido, en una jaula sórdida. Las ventanas golpean por el viento. El pasillo es denso, eléctrico, interruptor de paranoias controladas. Llora. –Je suis fatigue, je ne se pas qu’est que j’ai –se limpia la nariz. Tiene la garganta seca. Jacques dobla una camisa. La guarda en una bolsa de plástico negro. La saca. La extiende. La dobla. La mete dentro del plástico. Se obliga a guardar la bolsa en la valija. Se seca la frente. Mete la mano en un bolsillo de su chaqueta. En la valija tiene Conan Doyle, de Sherlock Holmes, para descansar la cabeza. No quiero nada intelectual o culto. Quiero descansar la cabeza, cuando tengo tiempo. Empuja la valija a lo largo de una calle oscura de Saint Michel. Tenés razón, siempre estoy preparado para partir, con la valija, siempre preparado para partir. Frente a los restaurantes hay falsas estatuas griegas y banderas de equipos de futbol italianos. Se detiene para leer un cartel de una discoteca: “Sex, and hotel: Let's dance tonight and make love tout la nuit.” Insulta a una pareja de viejos. Les pide unas monedas, bastardos. Se cruza con el actor y su perro shiva. No se saludan. Al frente, Gerard Depardieu compra unos kilos de helado y se sube a la vespa. Laurent, SDF, espera que pase el día para ir a dormir bajo el Marche St. Germain. Cada noche esta más borracho. No me acuerdo. Aun tenía teléfono. Para ese entonces me sentía como un cáncer dulce que se apaga en el anonimato. Me recontactó después de un ano. Esa noche creo que quería una explicación o no quería dormir sola. Nos conocimos en los preparativos de su viaje. Después deje de contestar a sus llamados. Nunca más me escribió. Solo una vez donde pedía las mismas explicaciones que anoche, en su departamento parisino. Me mostro un cortometraje de un pueblo originario de Australia. Vive en una calle sin luz, de un barrio alejado. Tiene un auto prestado sin luces. El lugar es una ciudad horizontal con olor a muerte. Le dije que iría a visitarla si solo había perros y taxis. Tenía el pelo largo ennegrecido con puntas rubias y el culo moldeado por su pasión por el vóley. Se sirvió un whisky mientras yo terminaba la botella de vino. Se lavo los dientes y apago las luces. Me dio la espalda. Hace un ano no tenia pelos en las piernas ni en las axilas. -Je suis fan de Balzac- transpirábamos detrás de las cortinas metálicas, una tenue luz de acero sacudía nuestro sexo insular. Esta ahí en el piso cubierta con la manta blanca. Peter Klasen, Paris Match, Ucrania, Amit Berlowitz, Purple Gallery, Brigitte Mohnhaupt, Joel Meyerowitz, Martin Parr, Imre Kertész, Richard Avedon, Bruce Weber, Meter Beard, Terry Richardson. Jacques se ríe. Se ríe de la fatalidad, de su inconsistencia. Querían pero no se tiraron y me quedé solo en una calle de Chateaux d’eau sin taxi ni metro cuando no llovía las había cruzado en el retro dancing club de varieté años 30 luces rojas pastosas esa noche estaba Pablo Verón Nardo Sarko Robert Duvall junto a su esposa Argentina residuos del Troitoirs de Buenos Aires rue des Lombard cita de los tangueros e intelectuales del ’83 héroes a distancia les gustaba decir que el tango no se escribe arriba del falo después de sacarse el abrigo y ponerse los zapatos con fondo de Discépolo ni equilibrio sobre la aguja se escapa antes del orgasmo tiene vergüenza sin contar los tacones rotos quebrados al medio por un mal movimiento entre los brazos de un viejo milonguero de pelo tenido de negro con raíces blancas época del tango nómade y al cierre del Opus nos reencontramos con el vendedor ambulante de hachís y lo ignoramos. E. es profesora de ciencias del saber en un liceo francés en el Cairo. De padre sirio y madre egipcio-francesa. Vive con dos gatos en un barrio residencial. Salvo la nariz, el resto es occidental. Nos despedimos. La libido estaba bloqueada o mal vehiculizada gracias al Islam. Hablamos de Cossery, mendigo y orgulloso. Se aloja en un atelier de un artista en rue Saint Simon, pequeña calle cercana a la rue du Bac. Nefertiti tiene ojos verdes, la piel marrón, el pelo ondulado, las piernas largas y finas sobre unos tacones egipcios de cuero. Demora en el baño. Me habla de sus padres. De Sicilia. La minifalda apenas le cubre el string. Responde con agresividad las miradas masculinas. Su madre escribe sobre el Egipto antiguo y la fenomenología urbana del Cairo contemporáneo. Describe los habitantes que esperan el ómnibus. Ceno sola.

-En el Cairo, qué extrañas?

-Los besos en la calle. Hay que esconderse. El tiempo se arrastra. Espero el acto. Soy torpe. Espero. Completo con palabras, parezco estúpida. Fumo un cigarrillo. El primero en cuatro meses. Se duerme en la mesa. Se siente frustrada. Quería bailar. Se mueve en el bar. Tensa. Mar rojo, humor negro. Suena debajo la voz culposa de la cultura musulmana, el padre con túnica. Sube la cortina de hierro. Abre la media puerta. Son las 5 am. En la cara tiene polvo marrón color carmín, caramelo, pelo castaño con rulos, ojos verdes almendrados. Reivindica su rol de mujer independiente de 33 años y Oul Kum Zum. Me confiesa que vino a París a buscar la familia de su madre. Se había pintado los ojos. Sobre la mesa dibujo su país con fósforos. Se disculpa. Son la 6 am. Como la mitad de un melón. Fuma en la cama. El humo sale por la ventada abierta, aspirado, junto al vapor de la cafetera. Tiene frio. Me pide un pulóver. Se arrodilla frente a la ventada y reza. Aplasta el cigarrillo. Se escuchan las primeras bocinas. El tiempo es denso y definitivo. El aire huele a sal y cemento. –J’ai recycle des ancien copain en amant donc que la infidelite ne se pose pas-. Un llamado era suficiente. La cita era en el estacionamiento de un supermercado en los suburbios de París. En esos segundos de anonimato brutal, desaparecía. Se abría hasta romperse. Gritada. Se golpeaba la cabeza contra el techo del auto. -Je suis fan de Balzac. Balzac era una mierda. Pero detesto el bien pensante. Me gusta Celine-. Esa vez, fue un pianista clásico, divorciado, un hijo, antiguo cocainómano. Ella se durmió. Le chupo la concha, cree, no se acuerda. Le dolió porque tenía la pija demasiado grande. Por la mañana se vistió y se fue sin saludar.

Por Gabriel Magnesio

Especial desde París

La gente que roba para comer no delinque

La gente que roba para comer no delinque. Lo digo porque me lo enseñó mi papá cuando yo era muy chico. Es más, en épocas de malaria, mi padre me llevaba a robar. Me hacía compartir la aventura de robar un par de lechones a los capitalistas lácteos. Salíamos en sulky, los dos, a la media noche. Dejábamos el sulky detrás de un montecito, a unos quinientos metros. Luego caminábamos en las sombras, y unos cincuenta metros ante de los chiqueros nos arrastrábamos por si las moscas. Mi padre era un maestro para agarrar lechones sin que las bestias se pusieran a chillar. Metíamos dos en una bolsa de arpillera y salíamos, despacito, como si nada. Yo me moría de felicidad y de miedo. Volvíamos, mi viejo silbando algún tango y cagándonos de risa del operativo exitoso. Con el paso del tiempo, y no hace muchos años viví una época muy jodida, no tenía para comer. Entonces recurrí a las megas superficies de los alimentos para alimentarme. Recorría el Carrefour como un comprador más, llenaba el carro con productos suntuosos que no iba a comprar, desde luego. Entre los productos colocaba, jamón crudo, queso, bondiola, pan. De bocadito a bocadito lograba ponerme satisfecho no sin recurrir a algún postre de ocasión. Con la panza llena, dejaba el carro y luego salía feliz, tanto como cuando con mi padre salíamos a robar lechones. Desde ya mi agradecimiento al grupo francés por colaborar con mi alimentación.

Omar Hefling

París By Night 12

Jacques lee el diario sentado en la boca del metro Cluny La Sorbonne. Empuña la lata de Heineken 50 cl bajo el sol. Los grandes hombres hablan sobre ideas, los hombres promedio hablan sobre cosas, y los hombres pequeños hablan sobre otros hombres. Sabes, esta es una frase que vi hace muchos años en el paragolpes trasero de un automóvil en U.S.A. Es una mierda, un país neurótico que en esos anos estaba al borde de la psicosis. Se rasca la pierna hinchada, tiene cara de perro rabioso, perro culposo. Se rasca la pierna, la cabeza, la barba. Tiene saliva en la comisura de los labios. Abre otra lata. Tira el primer trago al piso y mira detrás de su espalda. Amstrong es popular en América porque canta y transpira. Miles es blanco. La neurosis es una religión privada y Miles era agnóstico de el mismo. Le aburría el sexo seguro y los consejos académicos espontáneos. Se perdía en su toz, a modo de flagelación inconsciente, o se rompía la cabeza contra la vereda fría del Hotel la Lousiane, donde cogía con Juliette Greco. Para ese entonces el sentido de orientación o las tradiciones le provocaban nauseas. Era un peón de la vanguardia y rey de las radios. Es primavera. Las ventanas se abren. Las piernas se abren. Esta noche el negro de la epiceria me da la mano a pesar que compro solo una lata de maníes. Tiene la cara negra y los dientes blancos. Saluda con los ojos fijos de la plegaria. Sin derecho a la palabra. El acto prohibido. Ni las putas ni las dudas. No tiene dinero para comer.

Si quieren cogerte, recurrí a los sindicalistas. Moi je me trainer. Si llueve, me mojo. Moi je fait rien. Vos estas activo. Para mi es demasiado tarde. Je mange des frites chez les grecques pour 3 euros. Beh oui. Siempre puedo coger. Aquí siempre se puede coger. Contar el hueco, lamerlo, rodearlo. El precipicio cerca, mesurable con la lengua. Esa mujer. La tos de Miles te recuerda que estas vivo. Visceral. Una toz como un corte en la mano o en un dedo o por la espalda. Cuando me corto el dedo lo desinfecto con un chorrito de vodka. Sin olvidar que un hueco estridente cuesta un ticket de metro, la lengua con profesión será la concha que será el rictus que será placer que terminara en la basura que el círculo recomienza fresco maquiavélico y los cuerpos muertos, la mano muerta o temblorosa. No me dice que algo esta mal. Sera displicente para la ocasión pero severa la segunda vez. Sospecho que quisieras saber hasta que edad quiero vivir, que me gusta hacer, por que me visto de traje, donde compre el sombrero, si tengo amigos, si alguna vez ame, de que signo soy, o cuantos anos hace que estoy en la calle. Jacques mira hacia atrás, desconfiado, distante, mira de reojo, cuida su espalda y empuja la valija. La tiene pegada en la mano izquierda. Parece siempre preparado para partir. Su cabeza es un cut-up. Un febril montaje. Trozos que se superponen absueltos de linealidad. No escuches esas reflexiones de mierda. Mientras tu camisa este limpia y sea class nada pueden reprocharte. Además es un bar, no un hotel tres estrellas. Mira, la vida es linda. Escucho una canción de Baby o Mozart. Si es música religiosa podes ponerle una cruz. No me interesa. Lloro. La vida es linda. Es una alfombra suave con cielo azul. Quiero que sea eso. Me suda la frente. Me duele la garganta. Un día la cuerda se me corto. Antes lloraba, limpiaba el departamento, iba al supermercado, vomitaba. Ella era serena brillante fresca. Ahora cuando vomito no estas, hago ruidos pero la gente no me mira. Eso será la derrota. Te extraño. El muro me duele, mi nariz sangra, me limpio con una frazada que encontre frente a un hotel. Me hubiese gustado pasar esa noche con vos. Olía bien. Algo seguía. Soy un perro frágil. Postergo el precipicio a la próxima cita. Me preguntaba si tenía el efecto inverso en tu corazón 10 am. Escalinatas a los pies del Pantheon. Jacques se pone la crema en la pierna. Tira enojado unos zapatos negros a la basura. Lee el diario. De lejos parece comido por un sistema o circulo cerrado. Interrumpe la lectura. Mira a los costados. Inclina la lata de cerveza. Se prueba otro sombrero. Insulta. Cambia de disco. Dobla la frazada. Me duele, salís corriendo, oigo tus tacos por el pasillo, corres a buscar un taxi, a ordenar tus revistas, a mentirle a tus padres. Me dijiste que los hechos serán palabras que se harán palabras que se harán nuevos hechos. Así los cuerpos se aceleran, esos cuerpos leves. A esta hora una semana antes hacíamos el amor contra los muros de Nothing Hills. El deseo se reduce a rascarse la espalda como un perro hipocondriaco, avaro de amor rápido, derrame de tu pasión exigua, o las ganas de salvarte por el camino de la maternidad. A esa hora hablábamos de Marc con emoción. Me pongo lindo, me lave los dientes, me masturbe, arregle la habitación, pase la aspiradora.

Jacques mira la lluvia sin paraguas. Es agosto negro. Esta cansado de ponerse en el lugar del otro. Se viste por 15 euro en Barbes. Dice que no quiere morir como una mierda. 16 anos en la calle. Se ríe. Recorre el Bv. Saint Michel. Se detiene cada cinco metros. Inspecciona la basura. Mete la mano. Recupera los sobres de salsa del Mc Donalds donde carga las pilas para el discman. Revuelve. Vacía la lata de cerveza. Empuja la valija. Evita las cebras cuando cruza la calle. Prefiere el túnel del metro. Se ríe, se acerca a una pared para mear. Detrás, deja estacionada su valija con rueditas que cambia cada semana como el vendaje de su pierna enferma. ¿Estábamos a cuantos metros del odio? No importaba, eran noches de humo y luces azules, las gaviotas indolentes, saladas, se lamian, esa noche me llamaste llorando desde un taxi que cruzaba Paris a toda velocidad, tengo la carne dura vieja estriada. En BCN me odiabas porque no trabajaba, estábamos lejos de la rue du Bac, donde escupía y fumaba la chicha, podía dormir sin la luz prendida, pero te fuiste, me tire, ridículo, en el medio, sin ese amor circular. Me muerdo y lo corto, te extraño en tu silla de ruedas cuando me ponías tu viejo termómetro para medirme la fiebre. Jacques reapareció luego de unas semanas de ausencia. A lo lejos se escuchan sus insultos interrumpidos por espasmódicos ataques de risas. Más de 10 días en el hospital. Perdió unos kilos. Tiene la misma elegancia. Insiste en que no perdió la cabeza. Solo agonizaba tirado en la calle, temprano, bajo el frio, con fuertes dolores en el cuerpo. Tenía televisión gratuita. Miraba documentales sobre caballos. El menú era austero, tomaba solo agua.

Por Gabriel Magnesio

Especial desde París

La venganza de los delfines

La venganza de los delfines es una idea absurda de Iván Ferreyra.
Sin motivaciones más que de colonizar a través del discurso. En una pista de baile donde la ausencia de pensamiento es el punto de partida. Más info, acá.

Pepe Fernández por Jorge Forbes

Para quienes tuvimos el gusto, orgullo y privilegio de conocer al gran fotógrafo argentino, Pepe Fernández, van estos breves recuerdos.

José María « Pepe » Fernández, nació en Buenos Aires (Hospital Rivadavia) el 16 de diciembre de 1928 y nos quitó un 14 de julio mientras la fiesta nacional francesa se celebraba en un feriado total y caluroso, (nada más ni nada menos para él que amaba a Francia !) del año 2006. Un año y 5 días despues, (19/07/2007) un entrañable amigo de Pepe fallecía. El Negro Fontanarrosa que gozaba de la inmensa amistad de Pepe, a tal punto de haberle enviado un dibujo dedicado que dice lo siguiente : Pepe : simplemente te mando un abrazo considerando que 1976 se viene degollando. Al menos para los que permanecemos en éstas planicies. Ya nos veremos nuevamente, chau el negro Fontanarrosa. Y allí donde seguramente se encontraron Pepe y el Negro habrán hecho de las suyas, cada uno por su parte, pero juntos dos grandes juergüistas. Para este « pequeño » gran hombre, de todas las artes reunidas (pianista, periodista, fotógrafo y siempre escritor), sufrir el infarto que le llevó la vida en ese departamento que alquilaba desde 1969, fue todo un drama para nosotros sus amigos incondicionales, con los cuales pasaba muchas tardes de café y charlas recordatorias.

Como por ejemplo contarnos como salió esa famosa foto del escritor Jorge Luis Borges en l’Hotel de la rue des Beaux Arts, en 1969 y que sirvió de modelo y ejemplo para la colección La Pleyade de las ediciones Gallimard. La última foto de Pepe se la tomó, sin saber por supuesto que era la del cierre de la vida del « pequeño gran hombre, el periodista y fotogrfo argentino, Gabriel Magnesio.

En las vacaciones de 1943 (14 años) en Unquillo, provincia de Córdoba, Pepe Fernández frecuenta a un tal Ernesto Guevara, que años más tarde será conocido como el « Che ». Son sus años de estudio de piano, que continuarán más tarde (1952) con Enrique Baremboim, padre de Daniel Baremboin

En agosto de1954, e invitado por Silvina Ocampo y Adolfo Bioy Casares, viaja por primera vez a Europa, en el barco « Louis Lumière », y mas precisamente a París, donde lo esperan amigos entrañables, como lo fueron María Elena Walsh (su primera gran amiga a la que conoció en 1948 y la cual le escribió y dedicó « Zamba para Pepe »)(*) y Lalo Schifrin; vive en el 63 de la rue Saint André des Arts, en pleno barrio latino de Saint Germain des Près para mudarse posteriormente al 2, cour du Commerce Saint André des Arts. Muy cerca de donde estaba la imprenta donde Robespierre imprimía sus enflamadas proclamas revolucionarias y a metros de donde vivió el carpintero que construyo, alli mismo, la primera guillotina revolucionaria francesa. Trabaja en el guardarropa de « La Guitare », 14 rue Hautefeuille donde cantan María Elena Walsh y Leda Valladares, y conoce a Consuelo de Saint Exupery, la viuda del autor de « El Principito ». Vuelve a la Argentina en octubre de 1956. Durante casi 4 años vive y trabaja en Buenos Aires acompañando al piano a cantantes de la lírica nacional. Comienza a colaborar con la Editorial Abril como director de producción de fotonovelas. Sigue su amistad con Silvina Ocampo y Bioy Casares que alternan comidas con Jorge Luis Borges (1953). Sus bromas con Silvina en relación a la rigidez de Bioy y Borges eran hilarantes.

En 1963 regresa a París donde encuentra refugio en casa de amigos en el 40 rue Lauriston, muy cerca del Arco de Triunfo donde conoce a Jaime de Mora y Aragón, hermano de Fabiola, reina de Bélgica. Posteriormente se muda a la casa de su amiga Dominique Rozan (8, rue Castiglione, muy cerca de la Place Vendome) antes de encontrar un departamento en el 6 rue Damremont, cerca del cemenerio de Monmartre, con un piano, conseguido por Consuelo Saint Exupery. En 1964, este verdadero « saltimbanqui » vuelve a mudarse, esta vez al 4 rue de l’Anneau, muy cerca de la Sorbona donde conce a Italo Calvino y a Miguel Angel Estrella. Por segunda vez llega a visitarlo igualmente su hermana Nela y estudia acompañamiento piano/canto con Jane Bathori. Al mismo tiempo, y para poder vivir trabaja de cajero en un restaurante, « Le Maravedi ». Siguen las idas y venidas de María Elena Walsh, ahora acompañada de María Herminia Avellaneda. En 1966 conoce a Nadia Boulanger, la misma que aconsejará, años más tarde, a Astor Piazzolla de seguir adelante con el tango. Llega 1969 y su mudanza final: 28 rue du Four, esquina rue Bonaparte, allí mismo donde comenzó a trabajar como corresponsal, foto y escrito, para Editorial Abril. Llegan los años 70 y siguen viniendo Silvina y Bioy a los cuales les presenta a Italo y Chichita Calvino en una comida en casa de Calvino. Comienzan sus viajes, en tanto que corresponsal, y en 1972 encuentra a Pablo Neruda y Mikis Theodorakis, con el cual colabora en tanto que fotógrafo.

El año 74 tiene como tema : los viajes como corresponsal, esta vez de Editorial Atlántida : Rumania, entrevista con la doctora Ana Aslán. Entre tanto llegan a París sus amigos Manucho Mujica Lainez, María Herminia Avellaneda y María Elena Walsh. Viaja a Roma, Mónaco, y a Cannes para el Festival Internacional de Cine. Un año más tarde conoce a Guillermo Vilas en Roland Garros y luego sigue con los deportes: fútbol con el goleador Carlos Bianchi y Osvaldo Piazza y box con el noqueador Carlos Monzón. En esos mismos momentos llegan a París Jorge Luis Borges y María Kodama. Pasan los años y la locura periodística de Pepe Fernández no tiene límites: fotos del actor Paul Newman en Le Mans, con su amigo Germán Sopeña ; María Elena Walsh y Sara Facio, Patrick Dewaere; en Berlín Oeste, con la maravillosa Julie Christie y nuevamente un Festival de Cine, y antes de regresar a la rue du Four, un rápido paso por Londres. Los años 80 llegan a pasos agigantados y con grandes viajes : Túnez, España (Marbella, Valencia y Madrid, donde reside en casa de José Luis de Villalonga y Syliane. En el 84 le alquila su departamento de la rue du Four a Nathalie Delon, por dos meses y mientras tanto se va a Santiago de Compostela a cubrir la visita del presidente Raúl Alfonsín. En ese mismo año 1984 pierde a dos amigos: en marzo, Julio Cortazar y en abril a Manucho Mujica Laínez. En 1986 muere Jorge Luis Borges en Ginebra por quien tenía un respeto sin par, y una adoración como escritor. 1988 es el año en que cruza el « charco » de este a oeste. Es su primer viaje a Nueva York donde ve a su amigo, el pintor Ronaldo de Juan, el cual muere casi un año más tarde (21/12/89) en la misma Nueva York. Participa activamente con su talento fotográfico en la creación de lo que fue el « templo del tango en Paris », Trottois de Buenos Aires. Son inolvidables sus fotos de Rubén Juárez, el Sexteto Mayor, Susana Rinaldi, HoracioSalgán y Ubaldo De Lio. Su amor por la música popular de Buenos Aires lo llevan igualmente a participar, siempre con sus fotos, en 1984 y 1985, en la primera aventura de la revista TANGO, de Jean Louis Ducournau, y en la cual colaboraba el pintos y escultor argentino Ricardo Mosner. Se acercan los 90, años de cambios y regresos: en marzo del 91, luego de un exilio de 29 años, llega a Buenos Aires invitado por Guillermo Vilas. Se realiza una exposición de fotos en el Teatro San Martín y otra en Mar del Plata en la «Villa Victoria », la casa de Victoria Ocampo. Regreso a París en mayo donde sigue su carrera de fotógrafo: exposición de escritores en el bar literario del Hotel Trianón. En diciembre de ese mismo año 91 se realiza en Harrods de Buenos Aires otra exposición de sus fotos. En marzo del 92 regresa a la Argentina, nuevamente a casa de Guillermo Vilas, para retornar a la capital francesa a fines de mayo. En ese mismo año 92 se hace la exposición «El Universo de Borges » en el Centro Pompidou de París y se realiza una mesa redonda con la presencia de María Kodama, Jean Pierre Bernés, Françoise Rosset y Silvia Barón Supervielle, entre otros.

Luego de la muerte de su amiga Silvia Ocampo en diciembre de 1993, meses mas tarde fallece la hija de Silvina y Bioy, Marta. En marzo de 1999 muere Adolfo Bioy Casares. Consternación de Pepe Fernández. El año 98 lo marca para siempre. Sufre un infarto el 20 de diciembre y es operado de un doble bay pass, regresa a su casa en febrero, pero un mes más tarde sufre un edema pulmonar del cual se repone. Pero en agosto de ese mismo 1999 sufre un síncope por culpa de un médico francés que cometió un error. Lo salva el cirujano cardiovascular argentino, Juan Carlos Chachques. Los años siguen y se parecen. Las fotos y exposiciones de la obra de Pepe Fernández, sobre todo de las en blanco y negro de Jorge Luis Borges, son moneda corriente. El 16 de julio del 2004 cumple los 50 años de su primer viaje a París y siguen los recuerdos y los nombres de tanta gente que conoció, en tantas tardes de charlas de café compartido en su preferido, « Le Chais de l’Abbaye » (« la bodega de la abadía), rue de Buci y rue de l’Abbaye hasta el fatídico día del 16 de julio del 2006 en que su albaceas, Jean Pierre Lhande me llama para preguntarme si lo conocía a Pepe, ante mi respuest afirmativa, me da la triste noticia de su muerte dos días antes, mientras se duchaba. Y es a partir de alli que la estrofa final de la « Zamba para Pepe » adquiere su verdadero significado :

Cuando un amigo se va nadie nos devolverá todo el corazón que le prestamos, tanta compartida soledad. Un amigo nuevo no es lo mismo, Pepe, nos quiere por la mitad.

(*) Zamba para Pepe,

de María Eelena Walsh

Hace muchos años que te fuiste

y sin una lágrima te despedí.

Como el argentino de los tangos

te quedaste solo en París

y ya lo canjeaste por neblina

al sol de tu país.

Hace muchos años que te quiero

y hace muchos más que te olvidas de mí.

Dicen que no vas a volver nunca

y tal vez yo no vuelva allí.

Te veré una noche por Corrientes

esquina Rivolí.

Todo cambia desde que te fuiste,

ya los argentinos no somos así.

Estamos mirándonos por dentro

y olvidándonos de París.

De nuestras cenizas renacemos,

humanos a morir.

Quedan pocos de los que decían

que en este país no se puede vivir.

Ya bajo las manos del escudo

el palito ha echado raíz

y un montón de efímeros laureles

supimos conseguir.

Cuando un amigo se va

nadie nos devolverá

todo el corazón que le prestamos,

tanta compartida soledad.

Un amigo nuevo no es lo mismo, Pepe,

nos quiere por la mitad.

jueves

Zepol (Variaciones en torno a la desaparición de Jorge Julio López)

París By Night 11

PBN 11

Por Gabriel Magnesio

Especial desde París

El tercer chimpancé. Parmi les diverses espèces de primates que représentent les grands singes et l'homme, laquelle possède de loin le plus gros pénis, et pour quelle raison ? Pourquoi les hommes sont-ils, en règle générale, plus grands que les femmes ? Comment se fait-il que les hommes ont des testicules bien plus petits que ceux des chimpanzés ? Pourquoi les êtres humains copulent-ils en privé, tandis que tous les animaux sociaux le font en public ? Pourquoi les femmes ne ressemblent-elles pas à presque toutes les femelles de mammifères, en ayant une période de fécondité facilement reconnaissable et une réceptivité sexuelle limitée à ces journées?, se pregunta Jared Diamond.

Esta noche X. cedió al fantasma. Le gusta coger conmigo. Me miro con desconfianza. El hombre llego a la luna, titula Le Monde. Ella se tapa el rostro con la sabana. El duelo no tiene vuelta atrás. Exposición fotográfica en la Maison Europeenne de la Photographie: Laurent Van der Stockt, miembro de la agencia Gamma. Titulo: Our fellow man”. No sirvo mas que para mirarme en el espejo, dice X. Mira al techo, los ojos perdidos, no tiene sueno, no quiere dormir, me espera. Se mira al espejo. Tiene ojos de ninfómana. La orbita alterada. El calor la penetra. Su pelo crece cada mes un centímetro. Le Monde titula: Golpe de estado en Honduras. Liberation: Muerte del coreógrafo americano Merce Cunningham. Paso los dos días de pausa entre modelos, actores, cómicos, american gay fashion. Voy al baño cruzado por el alcohol. Al cierre del bar, fumamos detrás de las cortinas.

Seule certitude, la femme se distingue de toutes les autres femelles de singes par au moins trois éléments essentiels : l'apparition de fesses et de mamelles proéminentes, le camouflage de l'ovulation et une réceptivité sexuelle quasi permanente. L'homme, pourvu de fesses lui aussi, exhibe de surcroît un sexe extravagant : dépourvu d'os pénien, il pend librement au repos, et l'on n'en trouve pas de plus développé parmi tous les primates. Une "érotisation du corps" liée pour l'essentiel à l'acquisition de la bipédie, dont les conséquences pour l'humanité furent inconmensurables, escribe Catherine Vincent en Le Monde. Son las 2 AM. Me llama el franco chileno. Siempre tiene whisky en el baúl. Mi cuerpo en la oscuridad tiene el perfil de un bailarín contemporáneo acuchillado por un rock. Estornudo. Ese tipo de erecciones primitivas son señales de alerta rojo: caeré enfermo. Las salas de cine me aseguran la siesta refrigerada. Cartelera: Estrenos cinematográficos y reediciones de clásicos. The reader, de Stephen Daldry; Public enemies, de Michel Mann; Whatever Works, de Woody Allen; La Chinoise, de Jean Luc Godard; J’ai engage un tuer, de Aki Kaurismaki; Girl friend experience, de Steven Soderbergh; Apres l’Ocean, de Eliane de Latour; Signore & Signori, de Pietro Fermi; Taking of Pelma 123, de Tony Scott; Une journee particuliere, de Ettore Scola; Looking for Eric, de Ken Loach. Texto de apoyo: Cahiers du Cinema, Les Inrockuptibles. Novedades musicales: Oceana, mestiza oriunda de Hamburgo. Soul. Revista L’Histoire. Tapa: la Russie d’Ivan Le Terrible a Poutine. Nuevos ricos y la belleza de las putas rusas. Puntal Villa Maria titula: Iván Ferreyra dictara una clínica sobre nuevos lenguajes de la web. A Iván lo he visto desnudo. “En dépit de millénaires de divergences culturelles, ce qui unit le plus profondément les femmes et les hommes d'aujourd'hui, c'est la capacité à se séduire”, poursuit l'anthropologue. Loin d'être un acquis récent, cette universalité, à ses yeux, est la preuve de la "très grande ancienneté" des fondements de notre sexualité. Avec la nécessité de séduire serait ainsi née la soif du beau. Et quel meilleur terrain pour l'étancher que ce corps, où se concentre précisément l'érotisme ? "Dans ses transformations comme dans ses mouvements, le corps a sans aucun doute été le support et l'inspirateur de tous les arts", affirme Pascal Picq. Habits, parures, maquillages, danses ou vocalisations : la culture, à l'entendre, serait née du désir. Esta noche me asusto la italiana con ojos de pez y cuerpo de table dance. Pasamos tres horas juntos. Es abogada. Trabaja en un bar de los Champs Elysees. Insistió en tomar el mismo taxi. La despedí en pleno frenesí.

El domingo no tomo. Será por la borrachera de ayer. Me arrastre. Tome también el metro. Veía poco. La mezcla no me dio dolor de cabeza: litros de cervezas, whisky con coca, vodka de un desconocido. No me tiemblan las manos. Tengo el pelo sucio. No hay nadie en la calle. Hace frio. En el norte, los carteles de los sex shops siguen iluminados. En la vereda quedan las putas viejas con gusto a canos sucios detrás de las cortinas. Los fiolos apenas respiran a causa del tabaco. Los bares cierran. Los Mc Donalds siguen abiertos. Como un big mag en place de Clichy. Desde hace unas semanas cierro los bares o soy el último cliente de las epicerias. “Ser borracho es compararte con otro. El otro siempre esta cuando vos estas en el mismo bar a las mismas horas aunque no lo sabes”, me decía un borracho del Old Nevy. El big mag de Clichy me pone triste. Puedo limpiarme la boca y empezar a llorar... No hay amor, solo gestos de compasión, dice Roberto Bolaño, cuando se moría de a poco frente al mar. “Cette lecture de la sexualité humaine, récente et passionnante, s'appuie sur une observation attentive de ce qui existe chez nos ancêtres les singes, petits ou grands. C'est ce qu'on appelle l'anthropologie évolutionniste. Cette discipline est souvent confondue avec une autre, non moins intéressante mais souvent nettement plus empreinte d'idéologie : la psychologie évolutionniste. Laquelle postule par exemple que si les hommes, bien plus que les femmes, ont une tendance naturelle à multiplier les partenaires, c'est parce qu'ils produisent des millions de spermatozoïdes quand elles ne disposent que de quelques centaines d'ovules.” Se come las unas arruinadas. La extraño. Quiere ser top model. Limpia las mesas, fin del servicio. Lee la postal que le deje bajo el colchón. Llora sola en medio de la rue de Rennes. Tiene el rostro espeso. Es la grasa de la cocina. A esta hora solo podría acostarse con su vecino, un algerino petiso y calvo. Prefiere Tom Waits. - Ven a la cama, te acaricio el pelo. -No, aun me quedan 75 cl. de lectura -muestra la botella. -Pase gran parte de mi vida entre la parálisis y la angustia –dice.- Es abominable la obligación cronología. Por eso prefiero la mezcla de barbitúricos a respetar los hechos. -Si esta noche decidiste suicidarte, por favor no me despiertes -corro la cortina, me acomodo en posición fetal y fecal, escucho Leonard Cohen en la radio. -La diferencia entre el rico francés y el rico argentino es que el primero tiene en su biblioteca los tomos subrayados de Merleaut-Ponty, Breton, Balzac, Flaubert, Sartre; cogen con los maullidos de fondo de Birkin chupándosela a Gainsburg amparados por la laicicidad estatal –decía Juan Pablo, desheredado, etílico, derrumbado en el Pont des Arts. -Cuando lo cruzaba en la calle me decía que iba a almorzar, porque le daba unas monedas que gastaba en latas de mala cerveza de alto contenido alcohólico –dice el viejo peruano.

El peruano, mas de 70, es free lance de algo, pero nadie sabe de que. Prefiere definirse como pensador. Dice que lo desprestigian aquellos que lo definen como vago. Le faltan unas muelas y tiene una risa contagiosa y accesible. -Yo también soy pensador. Necesito otros 10 anos. Aun no se que carajo hacer –dice J.P.. J.P., de 50, parece un niño grande. Vive de la herencia engordada gracias a las vacas patrias de sus antepasados. El departamento, a metros del sena, esta cubierto de tapices, antigüedades y cuadros. Las milanesas están a punto en esta mesa posnuclear del exilio latinoamericano. El tercer chimpancé contra el falocentrismo del porno: Erika Lust, born in Stockholm in 1977, currently resides in Barcelona where she founded the production company Lust Films in 2004. She has managed to forge a name for herself as a producer, director, author and innovative feminist. Her first film “Five Stories for Her” won several international awards including “Best Script” at the Barcelona Erotic Film Festival in 2007, “Best Film for Women” at the Erotic E-Line Awards (Berlin 2007), got an “Honourable Best Mention” at the CineKink Festival in New York (2008) and “Best Film of the Year” at the Feminist Porn Awards (Toronto 2008). Hay árabes y negros frente al tabaco la Habana. La estatua, en el centro, sigue fea. En uno de esos departamentos fuimos felices. Terminamos contra el muro sin poder hacer ruido. Tapamos el grito. Fue sexo silencioso y mojado. Te dije que tenia visitas. Era mentira. Te preste un paraguas y me acosté a leer Malraux. Hoy conocí a P., una colombiana rica, heroína destroit, y sexual después de medianoche. Las piernas y las ventanas de su habitación se abrieron. Mi ropa quedo impregnada de cenizas. F. reapareció de su exilio newyorkes y fue expulsada de la discoteca por pequeños mercenarios con cara de estar en Irak. Los criterios de selección se inspiran en un manual básico de fascismo urbano. Los porteros, un grupo de cinco osos, son ex servicios secretos reconvertidos en porteros de los clubes mas prestigiosos de la capital. No perdonan. Dentro, las mujeres son definitivas. Es mas fácil desvestirse que hablar. Por eso leo poco. Erika Lust: “Her latest production BARCELONA SEX PROJECT, an outstanding erotic experimental film that delves deep into the personal pleasures of six gorgeous young people. Erika Lust, is also author of the acclaimed book “Porn for Women”. A. mira desde el Mc Donalds de Pically. Trabajo en fabricas. Cuando la conocí éramos tres en la cama. Estoy sola, dice. Apareció al final de mi servicio, pasadas la medianoche. Tenia puesto un jean ajustado que le resaltaba el culo y un cinturón ancho de cuero. 21 anos. Nos emborrachamos en el Old Nevy hasta las 5 de la mañana. Hace tiempo que deje de ser romántico y textual. No me interesa la historia del otro. Salvo excepciones o notas a pie de pagina. Me dijo que le gustan los feos. Su padre es cojo. Menos mal que siempre tengo botellas calientes en la valija o debajo del sofá. Me gustan las chambre de bonnes porque es como vivir en una habitación de hotel. Es fácil calentar o enfriar. Son practicas. Cuando se acumulan demasiados papeles el espacio te obliga a sintetizar. Tiene la dimensión humana de la supervivencia. No hay lugar para las obsesiones. Pasaron por mi habitación de hotel: Lily Allen, Artic Monkeys, Björk, Blur, David Bowie, Cat Power, Daft Punk, Gerard Depardieu, Pete Doherty, Roman Duris, Feist, Charlotte Gainsburg, Nan Goldin, Joey Starr, Wong Kar-Wai, Lou Reed, Snoop Dogg, Sonic Youth, The Strokes, Quentin Tarantino, The White Stripes, Angus Young. A., su amiga, organiza orgías parisinas.

A. participo en una. Cinco personas: tres mujeres, dos tipos. El relato quedo inconcluso. Ver mas en: http://www.five-hot-stories-for-her.com/. Santiago Gamboa, que lo crucé en el BDM, esta cada vez mas gordo o hinchado y feo. Tiene la piel arruinada. A. me despertó al mediodía. Estaba vestida. Encendí un cigarrillo y se me paro. Empezaba su curso de teatro en el Marais. Ver: http://www.erikalust.com/. Tambien: http://www.secondsexe.com/. Por la noche reincidimos: amenazo un nuevo plan a tres. Esta vez fue una belga, presentadora de televisión, de 30 anos. Pasamos por el Old Nevy. Terminamos en un depto cerca de los jardines del Luxemburgo. Compartimos un porro. Tiene que mudarse. Jugamos con los sextoys de C. –Soy un ángel. –No se si sos un ángel. En todo caso, sos mi ángel. –I love you. –Yes, me too, I like you. El elefante que estimula el clítoris no fue suficiente. Abrí el otro paquete. Un submarino vibrante que se perdió en su concha. No podía sacárselo. Vibraba dentro. Se reía nerviosa. Me imagine tomando un taxi hacia el hospital. Pudo sacárselo en el baño. Ayer apareció por el bar. Me espero sentada con un vaso de rosado que le llenaba a cada momento. Tenia la espalda derecha sobreactuada. Sostenía el cigarrillo como las primeras mujeres que fuman en publico, reivindicándose. Se olvido una pulsera. Dejo sus mocos en el papel higiénico tirado sobre la mesa. Cuando se sopla la nariz, se tapa los oídos. Hicimos un trato: se ofreció a limpiar mi habitación por una tarde guiada por Paris. Excluyo lo sexual incluido ni bien lo nombro. A. tiene la frescura de Kate Moss. Se anoto en una cadena de gimnasios distribuidos por toda la capital. Su modo de conocer gente es mover el culo entre los fieros y las duchas. Dice que esta sola. Folla por un techo. Anoche, en el primer piso de un bar, K., húngara, y A., belga, posan desnudas. Terminamos la noche sobre las tablas del Point Virgule, el teatro cómico de al lado. Baile, comedia musical, D. ilumino y musicalizo desde la cabina de control. D. y yo hicimos un mini show homo. Las mujeres cantaron. Corro la cortina. Suenan las gaviotas. Llueve. Las gaviotas escupen un gritito menos vigoroso. Me masturbo (http://nl.ifeelmyself.com/public/main.php). El sincope se confunde con la caída del agua. Mojado e insomne, me inclino.